Los modelos fundacionales son modelos de IA a gran escala que se han entrenado con conjuntos de datos masivos que se pueden adaptar para efectuar una amplia gama de tareas posteriores en todos los sectores.
Los modelos fundacionales son potentes modelos de IA, como los modelos de lenguaje de gran tamaño (LLMs) o los modelos multimodales, que se han entrenado con conjuntos de datos diversos y extensos con el fin de realizar múltiples funciones. A diferencia de los modelos de IA tradicionales que se crearon para un único supuesto práctico, los modelos fundacionales se pueden ajustar en torno a aplicaciones específicas ―como la atención al cliente, el análisis predictivo o la generación de contenido creativo―.
En este respecto, algunos ejemplos a destacar son: GPT, Claude y Gemini. Estos modelos sustentan el ecosistema moderno de la IA y sirven como «base» para las aplicaciones especializadas que se crean sobre ellos.
En ciertos contextos normativos como la Ley de IA de la UE, la categoría jurídica relevante en este aspecto son los modelos de IA de uso general (es decir, los modelos GPAI). Por tanto, es fundamental que las tecnologías requieran transparencia, rendición de cuentas y gobernanza a la hora de garantizar una implementación responsable y ética.
Los modelos fundacionales han transformado la forma en que las organizaciones desarrollan y utilizan la IA al proporcionar herramientas escalables y flexibles que aceleran la innovación y la eficiencia. De hecho, permiten que los equipos puedan crear funciones avanzadas con gran rapidez sin tener que empezar desde cero.
Sin embargo, su complejidad y extensa aplicabilidad introducen desafíos de gobernanza que están relacionados con la explicabilidad, los sesgos y el origen de los datos. En este sentido, las organizaciones y los reguladores están adoptando cada vez más marcos como la gobernanza de la IA y la ética de la IA con objeto de garantizar que estos sistemas se desarrollen e implementen de modo responsable.
Por su parte, integrar la gobernanza en el uso de los modelos fundacionales ayuda a equilibrar la innovación con la rendición de cuentas, el cumplimiento normativo y la confianza de los usuarios.
OneTrust AI Governance agiliza enormemente la supervisión al hacer que la selección y el registro de los modelos sea rápido, consistente y esté listo para las auditorías. Los equipos pueden examinar, filtrar, ordenar y buscar dentro de una galería de modelos de código abierto con tecnología de Hugging Face y, a continuación, agregar el modelo elegido a su inventario de IA con el contexto clave capturado automáticamente (incluida la descripción, el tipo de tarea, las limitaciones conocidas y las consideraciones en cuanto a sesgos), además de una referencia directa a la fuente. En el mismo flujo guiado, los usuarios pueden vincular el modelo al proyecto relevante y a las entidades relacionadas (como el proveedor o la relación con el proveedor) en el momento de la creación, de modo que los modelos fundacionales se gobiernen como parte de un sistema de registro interconectado.
Los modelos fundacionales son la categoría más amplia de sistemas de IA de uso general que se han entrenado con múltiples tipos de datos, mientras que los LLMs son un subconjunto que se ha diseñado específicamente para tareas de procesamiento del lenguaje natural.
Debido a su escala y nivel de influencia, los modelos fundacionales están sujetos a requisitos más estrictos de transparencia y rendición de cuentas con el objetivo de garantizar que no introducen sesgos ni riesgos sistémicos.
Las organizaciones pueden implementar evaluaciones del impacto de la IA, documentación sobre los datos y pruebas de explicabilidad para promover el desarrollo y la gobernanza responsables.